que hacer hijo con diarrea y vomito
Enfermedades
22

Mi hijo tiene vómitos y diarrea, ¿qué hago?: gastroenteritis

¿Qué hacer cuando tu hijo tiene gastroenteritis? ¿Cómo parar los vómitos y la diarrea?

Después de un verano relajado, llega octubre . Aunque en vacaciones los niños también se enferman, sabemos que a partir de ahora los padres, cuidadores, maestros y pediatras tendremos la compañía frecuente de diversas infecciones que afectarán a muchos pequeños de nuestro entorno. La gastroenteritis es uno de esos eventos con los que tendremos que lidiar.

  • ¿Qué es la gastroenteritis?

Es un cuadro clínico caracterizado por la presencia de diarrea y vómitos, generalmente de origen infeccioso. En la mayoría de los casos sólo habrá heces más frecuentes y líquidas. En ocasiones puede asociar vómitos que hacen algo más difícil su manejo y, por si fuera poco, también podría involucrarse la fiebre, que si bien no significa que debamos preocuparnos más, implica un aumento del malestar e incomodidad de nuestro pequeño. Además pueden tener dolor de abdomen (“retortijones”) y perder el apetito.

  • ¿Cuál es su causa?

En la gran mayoría de los casos la causa es una infección, habitualmente por un virus (¿les suenan? Esos “bichos” de los que tanto hablamos los pediatras y que insistimos que se curan solos). De estos virus, el más habitual es el rotavirus, del que probablemente habréis escuchado hablar alguna vez. De forma menos frecuente, la infección puede estar causada por otros microorganismos como bacterias o parásitos.

Todo muy bien, pero tengo al niño con diarreas que “no se cortan”.

Al tratarse habitualmente de un cuadro viral, su evolución natural le llevará a resolverse de forma espontánea en un período variable de días (lo más común es de 3 a 5 días, pero en otras ocasiones los síntomas pueden durar 7, 10 o hasta 14 días)

No existe ningún medicamento que se deba dar para “cortar” las diarreas o para hacer que se curen antes.

Y entonces, ¿qué hago?

Cuando un niño tiene gastroenteritis la principal complicación es la deshidratación, debido a que al tener diarreas o vómitos pierde cantidades de líquidos que a veces no se pueden compensar con lo que es capaz de beber. Este riesgo es mayor cuanto más pequeño sea el niño: un bebé se puede deshidratar con unos pocos vómitos o diarreas, mientras que un niño mayor debería tener un cuadro muy intenso para que esto ocurra.

Nuestro objetivo en el tratamiento es evitar esta situación, enfocándonos en dos aspectos fundamentales: alimentación e hidratación.

Alimentación: lo indicado es ofrecer la alimentación habitual. Fijaros en la palabra “ofrecer”. Si el niño no quiere comer o come menos de lo habitual, no deben forzarlo.

  • Si tu hijo es un bebé de menos de 6 meses: ofrécele su leche materna o fórmula de la misma forma en la que lo haces habitualmente.
  • Si tu hijo es un bebé de más de 6 meses, además de la leche, se le puede ofrecer la alimentación complementaria que tome según su edad.
  • Si tu hijo tiene más de 1 año y ya come de todo, ofrécele una dieta lo más normal posible, respetando lo que le apetezca en cada momento. No es necesario limitarlo a comer arroz con zanahoria rallada ni esas cosas que se recomiendan en la llamada dieta astringente, hoy en día desaconsejada (por supuesto, si quiere comer arroz con zanahoria rallada puede hacerlo, pero ten claro no es lo único que puede comer).

Hidratación: consiste en ofrecer líquidos frecuentemente, para compensar las pérdidas que el niño haya podido tener a consecuencia de la diarrea o vómito y así evitar la deshidratación.

  • En la mayoría de los casos, será suficiente con que el niño beba agua con la frecuencia que él demande. Si se trata de un bebé, bastará con ofrecerle la leche que tome habitualmente.
  • Si las diarreas son abundantes y frecuentes, entonces es conveniente ofrecerle también suero de rehidratación oral del que venden en farmacias, tanto a demanda como después de cada vez que tenga diarreas.
  • Es importante tener claro que no es adecuado darles bebidas azucaradas (refrescos, zumos envasados) porque pueden empeorar la diarrea. Las bebidas para deportistas, tampoco son adecuadas porque su composición no es la recomendable para reponer las pérdidas de líquido y minerales propias de la gastroenteritis.

¿Y qué pasa si hay vómitos?

Si lo que predominan son los vómitos, la cosa cambia un poco. Ya no es posible dejar al niño que coma cuanto quiera, sino que tenemos que “tomar el control” de lo que nuestro hijo come o bebe.

  • En un principio será recomendable limitar a dieta blanda o líquida, ofreciendo pequeñas cantidades de alimento de forma más lenta o pausada.
  • Si el niño ha vomitado recientemente, es recomendable un período de “reposo digestivo” que puede variar entre 30 y 45 minutos. Si tras este período no ha vuelto a vomitar, se inicia lo que se conoce como prueba de tolerancia oral. Ésta consiste en darle suero de rehidratación oral en pequeñas cantidades (2-3 mililitros con jeringuilla, o con una cuchara pequeña), cada 5 minutos, durante otros 30-45 minutos. Si tras esa prueba sigue sin vomitar, se puede continuar con dieta blanda o líquida, reintroduciendo progresivamente la dieta normal en función de cómo se encuentre el niño. Si el niño no tiene apetito, puede continuar con el suero oral a demanda. Lo importante es que se asegure un aporte frecuente de líquidos.
  • En el peor de los casos si con esta pauta persiste vomitando, será recomendable una valoración por su pediatra. También es recomendable llevarlo si observas signos que te hagan pensar que tu hijo puede estar deshidratado.

gastroenteritis-infografia

¿Cómo puedo saber si mi niño está deshidratado?

En general, un bebé o niño que a pesar de los síntomas esté contento o con “buena cara”, no está deshidratado. Los puntos a tener en cuenta son:

  • Estado de ánimo decaído o apático (eso que llaman “estar apagados”).
  • Labios y boca seca, lengua seca, pegajosa.
  • Si cuando llora no le ves lágrimas.
  • Hace pipí muy escaso y muy amarillo (orina “fuerte”).
  • Si es un bebé, puedes notar la fontanela muy hundida. La fontanela es la pequeña zona blanda que los bebés tienen en la parte delantera de la cabeza.

¿Cómo puedo prevenir la gastroenteritis?

Las gastroenteritis se transmiten con mucha facilidad de una persona a otra, principalmente si están en contacto cercano. La principal medida preventiva, una vez que tienes a alguien cercano con gastroenteritis, es el lavado frecuente de manos, tanto por el propio enfermo como quienes lo cuidan o están cerca de él.

Como muchos sabréis, actualmente existe una vacuna contra el rotavirus que aunque no está incluida en los calendarios vacunales financiados por la sanidad pública, se puede administrar en los primeros meses de vida. Tomar en cuenta que el rotavirus es sólo uno de los muchos gérmenes causantes. Si bien es el más frecuente, su vacunación no impide que eventualmente un niño pueda presentar gastroenteritis por otras causas.

Desde Mamicenter esperamos que esta información te ayude a controlar mejor a tu niño con gastroenteritis. Aquí seguiremos a tu disposición si se te plantean más dudas.

¿Quieres preguntar tus dudas a nuestros profesionales?

Regístrate en Mamicenter
22
Artículos relacionados
salir dientes bebe
¿Qué pasa cuando empiezan a salir los dientes?
dalsy-posología
Dalsy y dosis: ¿Cuánto, cuándo y cómo?
nocticas sobre vacuna de meningitis b
Vacuna de la meningitis B, una buena noticia y otra mala
22 comentarios

Deja un comentario

Tu nombre*

Comentario*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Redes sociales